Lo que sí les puedo decir es lo siguiente: con tan sólo 27 canciones grabadas, este hombre dio forma al blues, y fue inspiración fundamental para la creación del rock. Si me preguntan dónde es que radica su grandioso don... la respuesta es... la forma en que toca el instrumento y canta las canciones es sublime, inigualable, puesto que lleva ritmos complejos y muy dispares una de la otra.
Este disco, como su nombre lo dice, contiene los 27 temas grabados por Robert, y para mí es como trasladarse en el tiempo a la década de los ‘20, y disfrutar de canciones alegres como From Four Till Late o If I Had Possession Over Judgement Day, y pasar a canciones de delta blues puro como Stones In My Passway y Walking Blue. Este disco no es algo que se pueda dejar de escuchar por cultura general o por amor al blues.
Robert es una leyenda, es un incomprendido talento, es y será simplemente el rey del delta blues. Y una fuente inagotable de inspiración para mí.
Y si no me creen, les reto a que canten una canción mientras con los dedos golpetean el ritmo de la guitarra...



